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El escritor Larry Morales visitó Berisso

El escritor cubano Larry Morales vino a Berisso a presentar su primer libro de importancia, en una re-edición argentina. Contó la historia de un héroe de la revolución, íntimo de el Che Guevara, narrando algunas de sus aventuras.
  • 17 mayo, 2018
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El escritor cubano Larry Morales presentó en Casa Abierta “Néstor Kirchner” su libro El Vaquerito, Jefe del Pelotón Suicida del Che, contando que el libro narra la historia de cómo Roberto Rodríguez Fernández se convirtió en El Vaquerito, un soldado de la primera línea de la Revolución.

Larry morales contó que “para él fue una aventura ir a la Sierra, para mi fue una aventura escribir este libro“, porque era una aventura contra el tiempo: debía de entrevistar a aquellos que aún estaban vivos y habían conocido al Vaquerito, para que ese héroe de la revolución no pasara al olvido del anonimato. La historia del Vaquerito le resultó tan interesante, que al poco tiempo de empezar a investigar, “ya me interesaba más las cosas de su vida más por conocer, que por hacer el libro”.

El Vaquerito era “un hombre muy humilde, de origen campesino. Él no tenía argumento político ninguno, eso se lo da el Che” de pequeña estatura, rubio y peinado como Elvis Presley. Su idea de las peleas y las guerras venía de las películas de Hollywood, y quizás por eso su forma de pelea era tan temeraria.

Llegó a la Sierra Maestra buscando a Fidel, y una de las primeras personas que se encuentra es al Che “que era un hombre muy inteligente, muy firme y muy guerrillero, como lo demostró después la vida. Y se da cuenta, descubre en el Vaquerito el personaje que era, un personaje de pueblo, típico cubano, un caballero”.

El que llegó a la Sierra Maestra era todavía Roberto Rodríguez Fernández, sin zapatos y con pies muy pequeños, por lo que las botas del resto de los soldados de la revolución le iban grandes. Entonces Celia Sánchez tenía unas botas, de cowboy mejicana, que le iban justas al Vaquerito, y se las regaló. Le dieron además una camisa a cuadros. Fue la misma Celia Sánchez la que le puso, después de verlo así, el apodo de El Vaquerito.

Él cumplió todas las misiones que Fidel y el Che le asignaron a la perfección. Sus historias de aventura en la Revolución demuestran lo temerario que era, como su corta vida estuvo marcada por la valentía, la lucha y el compañerismo. Es asesinado a los 23 años, haciendo que Ernesto Che Guevara, ante su muerte dijera “me han matado cien hombres”.

El escritor, después de narrar un poco la historia de este héroe, firmó también algunos ejemplares de la re-edición argentina de la obra, que se pusieron a la venta en el momento.

 

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